Purim y la Reina Ester

09/Mar/2020

Purim y la Reina Ester

Por la Esc. Esther Mostovich de Cukierman
La simple lectura del libro bíblico “Meguilat Ester” (el Rollo de Ester) puede parecer que relata historia antigua, un episodio en los tiempos del rey persa Assuero o Ajasverosh. Según el libro bíblico de Ezra, el reinado de Ajasverosh tiene fecha bastante cierta: Ezra llega de Babilonia a reconstruir el 2º Templo de Jerusalem cinco años después de fallecido Ajasverosh. Ezra dice (1) que Ajasverosh fue hijo del rey persa Darío y nieto del rey Ciro. Es decir, sitúa a Ajasverosh aproximadamente del año 485 al 465 a.e.c, aunque hay discusión sobre esas fechas. El Ajasverosh bíblico pudo ser Jerjes, según el historiador Simon Dubnov, o su hijo Artajerjes, de acuerdo a Flavio Josefo.
Si buscamos libros de Historia para corroborar los hechos, encontramos la versión de Herodoto, el griego que vivió y escribió su obra en el mismo siglo V a.e.c, muy pocos años después del episodio que relata la Biblia. Herodoto habla de los reyes persas, pero no menciona los personajes centrales del Libro de Ester. No hay en su Historia ministros persas llamados Amán ni Mordejai. Herodoto dice que un rey persa necesariamente tenía que tomar esposa entre las hijas de la aristocracia persa. Y en la Biblia, el rey Ajasverosh se casa con una bella doncella judía llamada Ester.  ¿Tal vez Vashti y Ester fueron simplemente, concubinas del rey?
Tampoco menciona Herodoto el episodio más fuerte del libro de Ester, el decreto del rey persa ordenando matar a todos los hebreos del reino. Ni dice el historiador griego que los hebreos obtuvieran un decreto del rey de Persia permitiéndoles defenderse con armas para evitar ser aniquilados. Ni una palabra dice su Historia sobre 75.000 persas que se hayan muerto en Persia en ese día de lucha como relata el Libro de Ester.(2)
¿Cuánto de verdad hay en el episodio del Libro de Ester? Podríamos plantearlo de una forma más amplia: ¿Cuánto hay de verdad en la historia conocida? Y, ¿cuánto piensan que hay de verdad hoy en día, en las noticias de los periódicos,TV o Internet?
Algunos estudiosos aventuran que tal vez el episodio del Libro de Ester históricamente sucedió, pero en mucho menor escala de la que registra la Biblia. Pudo no ser en la capital del reino persa sino en alguna de las provincias. Tal vez abarcó la décima parte de los territorios y las víctimas que menciona el texto bíblico. Otra suposición es que el festival de Purim quiso dar razón y explicación hebrea a las festividades paganas de disfraces y borrachera que el pueblo acostumbraba desde antiguos tiempos al comienzo de la primavera. Quién puede asegurarlo.
El Talmud de Babilonia analiza el Libro bíblico de Ester en el Tratado Meguila. El texto del Talmud dice que Ester “está envuelta en el espíritu de profecía”. ¿Qué quiere decir? En la Ley Hebrea hay varios tipos de profetas. Sin entrar a ellos, una de las definiciones de profeta es “sabio que tiene visión”. ¿Eso qué significa? Podríamos ver a Ester como Mensajera del Señor, sin importar que su clara visión se deba a voluntad divina o simple inteligencia humana. Ester en esta explicación de profetisa analiza y comprende la situación de su momento, examina los indicios que están presentes y deduce qué consecuencias podrán tener en corto, mediano o largo plazo.
Según el texto bíblico, en el reino de Persia (actual Irán- Iraq) el Rey, borracho y aburrido, ordena que su esposa Vashti venga desnuda para mostrar su belleza a los cortesanos. Ella se niega y el rey se enoja porque su mujer no obedece. Ustedes recuerdan qué ordena el rey para castigar a su esposa Vashti? Sin ningún respeto por su mujer, el rey la manda matar. Esta esposa no sirve, que la tiren y me traigan otra.
En la búsqueda de nueva esposa, el rey se ve atraído por la concursante más hermosa, sin siquiera molestarse en averiguar otros datos de ella. Y Ester resulta ser una integrante del pueblo judío, en ese entonces pueblo súbdito del Rey persa, aunque Ester oculta su origen al Rey. El Rey además, no conversa con Ester, no necesita hablar con sus esposas, las mujeres están para otra cosa.
De los hechos que marca el relato bíblico, Ester deduce (o quizás se entera por mensaje de Mardoqueo, que en algunos relatos, es tío y en otros primo de Ester) que el ministro Hamán planea medidas que liquidarán a todos los judíos de Persia. Ella decide empezar por conversar con las autoridades del país, que son su Rey y el propio Ministro Hamán, ¿Cómo comienza el accionar de Ester? Antes de invitar al Rey y al Ministro a cenar, Ester empieza ayunando. Decide tres días de lo que se llama “medio ayuno “, no comer nada durante las horas que hay sol. Ella anuncia ese ayuno y ordena a sus servidoras en Palacio que la acompañen, además envía por intermedio del eunuco guardián del harén real, mensaje a su tío Mardoqueo para que ese ayuno también lo compartan y acompañen los demás integrantes del Pueblo de Israel en los dominios persas. ¿Para qué el ayuno? Tal vez, para expiar sus posibles o imaginarios pecados y pedir al Señor del Universo que ayude a su Pueblo. Por otro lado el ayuno es para dejar su mente fuera de otros problemas, para poder dedicarse solamente a pensar cómo llevar a cabo su plan magistral, el plan de una mujer que se sabe hermosa y se siente Reina. ¿Cómo podrá convencer al Rey para salvar a los hebreos del decreto de exterminio que le ha presionado a firmar el ministro Hamán?
Para convencer al Rey, Ester toma una medida que decide ella solita. Invita a sus habitaciones a dos banquetes seguidos, al rey y su ministro Hamán, ¿Por qué dos banquetes? ¿Por qué no le alcanzaba con un banquete?
Hay estudiosos que dicen que el texto bíblico aquí copia e intercala versiones de dos o más fuentes antiguas y por eso repite el episodio del banquete. En el Talmud los rabíes avanzan la opinión de que Ester necesita conocer a sus contrincantes, al Rey y a Hamán, antes de decidir cómo actuar. Para conocerlos, es que los invita dos veces. Dejar eso por escrito en el Talmud es cosa seria, equivale a aceptar que una mujer tiene inteligencia propia para elaborar y decidir un plan maestro, cuando la situación lo necesita.
Por otro lado, tengamos presente que si bien en la Biblia la que piensa el plan a seguir es Ester, en las interpretaciones que acompañan a la traducción al arameo del Libro de Ester, la cabeza pensante del plan no es Ester, no es una mujer sino un hombre : el tío o primo Mardoqueo. Se lo califica de sabio, conocedor de los 70 idiomas del mundo. También para los rabíes del Talmud, Mardoqueo es el héroe, es quien piensa lo que se debe hacer y le manda mensaje a Ester, ella simplemente obedece. Pero por otro lado, en el Talmud se dice de Ester que esté envuelta del espíritu de profecía. Y no se dice eso de Mardoqueo. Claro está, Mardoqueo es un hombre y de él los rabíes del Talmud suponen que sabe cómo organizar un levantamiento armado de defensa para los hebreos.
Ester actúa ante el Rey de Persia, pero ¿de quién es el plan? ¿tiene Ester capacidad para ver cuál es el problema y decidir cómo evitar la masacre? ¿No tiene experiencia de la política pero tiene intuición profética?
¿Quién redactó el Libro de Ester? San Clemente de Alejandría (150- 215 e.c.) dice que fue obra que dejó escrita el propio Mardoqueo, tío o primo de Ester. San Agustín de Hipona (350-430 e.c.) dice que lo escribió Ezra. El Talmud (3) dice que en el siglo V a.e.c. lo redactaron los hombres de la Gran Asamblea presidida por Ezra.
Entre los Rollos encontrados a mediados del siglo XX en las cuevas del Mar Muerto, aparecieron las más antiguas copias manuscritas de los Libros de la Biblia que se conocen hoy en día. Manuscritos escritos sobre cuero de animales pequeños o sobre papiro, que datan de cuatro siglos muy difíciles de Judea: los siglos II a.e.c. a II e.c. En esos cuatro siglos de guerras, muchas comunidades escondieron lo que consideraban sus tesoros de mayor valor, sus libros manuscritos, las llaves de sus casas, en las cuevas del Mar Muerto y del desierto de Judea. Tal vez unos cuantos de esos rollos fueron escritos por los esenios que vivían en el asentamiento de Qumram, cerca del Mar Muerto, aunque la palabra “esenio” hasta ahora, no se ha encontrado escrita en ningún documento de las cuevas. En cualquier caso, las copias encontradas pertenecen a distintas épocas. Varias generaciones trajeron rollos laboriosamente escritos a mano, hasta las cuevas del Mar Muerto, tal vez desde comunidades que vivían en los pequeños poblados cercanos, o desde las antiguas ciudades de Jericó y Jerusalem, para esconderlos en las épocas del asedio griego y más tarde durante las guerras de Roma.
Entre los Rollos del Mar Muerto, hay copias de casi todos los Libros de la Biblia. ¿Hay algún libro bíblico que aquí brille por su ausencia? Sí, hay uno: Ester. Ni una sola copia. En ninguna de las cuevas y ya aparecieron 13 en las cercanías del Mar Muerto y algo más de 600 en el desierto de Judea.
No conozco explicación de la omisión, todos los autores la constatan, ninguno la explica. Todo apunta a que hasta finalizar el siglo II e.c. si el libro existía, no era aceptado como libro bíblico.(4) Por otra parte, el Tratado Meguila del Talmud de Babilonia tiene una primera parte llamada Mishna redactada entre el siglo II e.c. y mediados del siglo III e.c. y una segunda parte llamada Guemara del siglo VI e.c. Quiere decir que el texto bíblico de Ester tuvo que estar escrito y aceptado antes del siglo II e.c. en que se redactó la Mishna.
El texto está lleno de comentarios y análisis de los rabíes. Pudiera parecer que en esos relatos los rabíes sueñan y se entretienen con episodios, tal vez reales, sobre los personajes del libro de Ester. Aquí van dos: “Su verdadero nombre era Hadassa, derivada de hadas (mirto) porque era grácil, bella y perfumada como una rama de mirto. Pero la gente del pueblo la llamaba Ester”.
Agrego que además, Ester era nombre femenino popular en esa época, en homenaje a la diosa babilonia Ishtar o Astarté. También el nombre Mardoqueo era popular, en alabanza al ídolo babilónico Marduk.
Dice también el Tratado Meguila:
“La llamaron Ester como derivado de “Soter”, por la raíz “Sod”, (oculto), porque Ester ocultó al rey persa cuál era su pueblo y su parentela”.
La verdad no está a la vista en el libro de Ester, sino disfrazada, dicen los rabíes. Tal vez por eso, agregan que uno de los símbolos de esta festividad son los antifaces y disfraces.
El Libro de Ester ha sido comentado como alegoría y también como profecía del futuro, y en eso se apoyaron los descendientes de criptojudíos de América en su culto a Santa Ester.(5)
Poco les importa a los rabíes del Talmud, Tratado Meguila, que el episodio sea verdad histórica, lo que estudian es qué leyes aprendemos del episodio para reaccionar ante ataques antisemitas de turno. Los hebreos del drama bíblico reaccionan con varias conductas muy claras: rezan pidiendo ayuda al Señor, pero además se unen todos, deciden varias vías de acción, hacen diplomacia activa mandando cartas a las provincias de todo el mundo y en el día señalado para la lucha armada, se defienden duro para evitar que los aniquilen.
El Talmud en el Tratado Meguila dice que todos los festivales subsistirán en la era mesiánica, excepto Purim, la fiesta del Libro de Ester, ¿por qué será? ¿Quizás porque la descripción de la era mesiánica anuncia que en ella nadie levantará la espada contra otro, todos vivirán en paz, el lobo vivirá junto con el cordero, tal como anuncia el profeta Isaías? (6) Purim aparece en esta imagen como símbolo y ejemplo de la liberación de todas las opresiones y llegará cuando el ser humano no sea perseguido por ser diferente de la mayoría que lo rodea, ya sea indio, negro, aborigen, mujer o judío.
Algo interesante. ¿Qué ha revelado el estudio del ADN en los últimos años? Que los judíos de Irán-Irak y los no judíos de Irán-Irak comparten casi el 50 por ciento de sus genes. ¡Fuera de toda duda, los iraníes, irakíes, judíos y no judíos de hoy tienen algo así como la mitad de antecesores comunes!
(1) Ezra, 4: 5 y 6
(2) Ester, 9 :6.
(3) Tratado Baba Batra folio 15ª.
(4) Siempre ha llamado la atención que el Libro de Ester es uno de los dos libros del canon hebreo que no menciona al Señor ni una sola vez. Pero la salvación de los hebreos en el Libro de Ester se atribuye a milagro divino. Tampoco el Cantar de los Cantares menciona el nombre del Señor pero los comentaristas, incluso Rashi, declaran que todo el texto de Cantares es una alegoría de la relación entre el Eterno (el amante) con su amada, (el Pueblo de Israel)
(5) Este tema lo publicó esta semana en internet, en Semanario Hebreo Jai.
(6) La era mesiánica es un tiempo futuro que en las palabras de Maimónides, “No sé cuándo llegará, pero lo esperaré cada día”.